Durante estos días, todo el alumnado del colegio Don Bosco ha tenido la oportunidad de asistir a diferentes actividades que buscaban el desarrollo de su orientación tanto a nivel laboral como personal. 

Las secciones de ESO y de FP en toda su oferta (Básica, Grado Medio y Grado Superior), fueron partícipes de una mesa de experiencias vocacionales, en la que pudieron escuchar testimonios de vida de personas que han encauzado su futuro laboral por diferentes caminos.

La RAE define vocación como:

Inspiración con que Dios llama a algún estado, especialmente al de religión.

Inclinación a un estado, una profesión o una carrera.

Convocación, llamamiento.

Hoy hemos tenido la suerte de escuchar, junto a nuestros alumnos y alumnas de ESO y FP, los testimonios inspiradores de personas que han encontrado su vocación.

Una de ellas dedicado a la hostelería, teniendo su propio negocio e impartiendo cursos de cocina, además de haber trabajado en las mejores cocinas del país.

Otro, un joven salesiano, que además de vocación religiosa muestra predilección por la aeronáutica.

También escuchamos el testimonio de un padre de familia, que ha decido retomar los estudios, a la vez que continúa trabajando.

Y por último, en la ESO, pudimos conocer la experiencia del coordinador de la Fundación Juan Soñador de León.

Si algo en común han tenido los discursos de todos ellos, es que pese a las variopintas profesiones, su vocación final son los otros (familia, comunidad…): un profesional de la hostelería, que además de ser una persona emprendedora y haber comenzado un negocio con su familia y ser además salesiano cooperador, ha dedicado gran parte de su vida a los jóvenes que más difícil lo tienen enseñándoles los secretos de su profesión, impartiendo cursos de cocina en la Escuela Juan Soñador. También escucharon a un joven salesiano, que a sus estudios de ingeniería aeronáutica habría que añadir el máster de profesorado, lo que le ha llevado a ejercer la enseñanza, además en la actualidad se encuentra estudiando teología y psicología. Acudió también a la mesa redonda el coordinador de la Fundación Juan Soñador de León, una persona que desarrolla su carrera profesional centrado en los jóvenes. Por último, escucharon a un alumno del Centro que ha retomado sus estudios años después para ofrecer una vida mejor a sus dos hijos.

Desde el Centro Don Bosco, tenemos la clara convicción de que nuestros alumnos y alumnas no solo deben de ser técnicos cualificados, sino que también es nuestro deber ofrecerles las herramientas necesarias para que ejerzan una ciudadanía plena.